Siendo hoy la noche que es, no me queda más remedio que hablar del lastre que representan algunos juguetes en la educación infantil...¿cuántas veces he tenido que oír a mi padre decir a mi hermano, o ahora a mi sobrino que jugar con muñecas es de niñas? ¿por qué no compramos soldaditos o coches y camiones en miniatura a nuestras hijas y sobrinas?
Por fin ha llegado el día en que los sastres y los chefs no son la excepción de hombres que se dedican a profesiones tradicionalmente consideradas como un desarrollo de las labores del hogar, y por lo tanto de la mujer. Ya hay hombres que se quedan en casa a cuidar de sus hijos cuando es la mujer la que trabaja fuera. En el lado opuesto, podemos ver a mujeres arquitecto, tractorista o piloto.
Sin embargo, ¿por qué aún no compramos cocinitas a los niños o una caja de herramientas en miniatura a las niñas?
Es importante que la igualdad entre géneros se vea reflejada también en el juego. ¿No es cierto que se aprende jugando? Pues se debe aprender que cualquiera, hombre o mujer, puede dedicarse a lo que quiera, jugar con lo que quiera y ser bueno o buena en lo que pueda. Se debe dar importancia a todas las tareas para que se respeten y se dejen de encasillar. Si decimos que los niños tienen que desarrollar su creatividad, ¿cómo esperamos que lo hagan si niños y niñas no tienen las mismas herramientas?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja tu opinión y aportaciones aquí ¡Gracias!